lunes, 9 de mayo de 2016

Se enfrenta a 3 años de cárcel por hurtar chocolates(lavozdegalicia.es)

La Fiscalía pide 3 años de cárcel para un descuidero rumano acusado de hurtar 13 tabletas de chocolate en un supermercado Eroski de la calle García Barbón hace 15 días. El juicio se celebró ayer en el juzgado de lo penal número 1 de Vigo y el acusado, el rumano A.P.S., se declaró inocente, lo negó todo y aseguró que él no estuvo implicado en esos hechos ocurridos ese día en el supermercado.
El supuesto hurto ocurrió el pasado 6 de abril a las 21.15 horas cuando el hombre, supuestamente, entró con una bolsa forrada de aluminio para eludir los detectores antirrobos, recogió 13 tabletas de chocolate de una estantería, las guardó y se encaminó a la salida del establecimiento.
Sin embargo, una empleada de la caja lo interceptó y le pidió que le mostrase el contenido de la bolsa que llevaba consigo. Él se negó porque ocultaba los chocolates, botín que fue valorado en 33 euros. Por ese motivo, el sospechoso echó a correr perseguido por la trabajadora. El descuidero se escondió en la zona de la calle Rosalía de Castro y Serafín Avendaño hasta que fue detenido por la policía, que ya había sido alertada. Los agentes recuperaron las tabletas de chocolate y la bolsa que usó. El supermercado renunció a la indemnización.
La Fiscalía pidió tres años de cárcel una pena tan elevada porque le aplica la agravante de multirreincidencia porque el implicado acumula tres condenas por tres delitos leves de hurto en el 2015 y por infracciones similares en el 2013, 2014 y enero del presente año.
Estafa de 18.000 euros
Otra acusada, una administradora de una inmobiliaria, se enfrenta a una pena de dos años y medio de cárcel por, supuestamente, falsear tres pagarés que le cogió a otro empresario para ir a cobrarlos y obtener 18.720 euros.

La jueza de lo penal número 3 de Vigo citó ayer a la acusada M.B.A.G. para ir a juicio. Esta era intermediadora inmobiliaria y, en el 2008, pasaba por una mala racha económica a causa de la crisis del ladrillo y la Seguridad Social le apretaba para que pagase sus deudas. Según la Fiscalía, aprovechó que ella y su madre habían hecho relaciones comercial con el socio de otra inmobiliaria y entró en su despacho y se apoderó de tres pagarés de 6.000 euros cada uno que luego cobró como beneficiaria. Tiempo después, el banco se sintió estafado y embargó la cuenta del socio.

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